«Cuando empezaron a organizarse con otros presos políticos, para mi padre la cárcel fue una escuela. Le decían la universidad. Ahí también hacían cosas manuales. Está este medallón que fue hecho con monedas antiguas, con un dibujo atrás. Cuando murió mi papá había uno para cada uno, nosotros somos tres hermanos y cada uno se quedó con uno.»