«Respecto a los testimonios que recogimos en el evento que hicimos el martes 8, está el de Aurelio González. El Neco le decía el marinero olvidado porque no pertenecía a ninguna organización. él estaba en servicio, no me acuerdo en qué circunstancia, lo llevaron al Silva Palma que él conocía. En cuanto a objetos él hablaba de la venda verde con una estrella roja, o al revés, pero lo que le causaba terror era la frazada, porque si lo tapaban con una significaba tortura. Ese objeto lo dejó marcado hasta ahora.»