«El 11 de noviembre de 2019 llegamos como siempre a la funa. Pleno Estallido. Estaba el mambo desde tempranito. Llegamos tres pelagatos. Se nos acerca una vecina y pregunta ´¿y a qué hora van a llegar los otros? pasaron a avisar que vendrían los vándalos a saquear las casas vecinas´, ´¡No!´ le dijimos nosotros. Ese fue un pequeño trabajo de inteligencia para poner en contra a la gente del barrio. Tuvieron encerrado a Merino ese tiempo. Estaba adentro de una caja, como una letrina. Fue espectacular. La Armada le contestó a un diario que les llamó, que estaban en reparaciones. Pero fue el miedo, patente. La primera vez. Miedo de lo que estaba pasando. Había infantes de marina camuflados detrás de los árboles.»