Gilberto Hernández visita la antigua Cárcel Pública de Valparaíso, actual Parque Cultural Ex cárcel, durante una de sus visitas a Chile. En ella se aprecian las celdas del tercer piso donde vivió él junto a otros prisioneros políticos.
«Durante mi estadía en ese recinto carcelario fui testigo de un supuesto “motín” del cual se responsabilizó a los prisioneros políticos que allí estábamos. Obviamente no hubo nada de esto y solo sirvió para que los Infantes de Marina tomaran control de la cárcel para llevar a los “supuestos cabecillas” al Cuartel Silva Palma para ser nuevamente torturados. Este evento fue publicitado en la edición del Diario El Mercurio del día Lunes 17 de junio de 1974.
De la cárcel fui trasladado a la Penitenciaría de Santiago a mediados de octubre de 1975 para abordar un avión con destino a Inglaterra, finalmente, el 25 de ese mes luego de obtener el Decreto 504 que me permitió cambiar mi sentencia por exilio. Hasta 1987 tuve prohibición de entrar a Chile y sólo el 1999 logré visitar mi país nuevamente.»