Encuentro del Comité de Familiares de Marineros constitucionalistas en Bélgica en 1982, en la casa de un matrimonio que solidarizó con las personas refugiadas.
«Gran parte de las familias de los marinos se enteraron por la prensa de las detenciones de 1973. Las madres y esposas son las primeras en acercarse a la Armada para conocer sus paraderos. El Comité, compuesto en su mayoría por mujeres, golpea puertas de autoridades con una gran perseverancia, prefigurando el rol que durante la dictadura desempeñarán las agrupaciones de familiares de víctimas.»
(Magasich, Jorge 2008, Los que dijeron “NO”, Editorial LOM)