«A los que estaban en libre plática los sacaban antes de hacer todo el procedimiento de la bandera, de subirla o bajarla haciendo sonar la campana. Y los instalaban de una manera y los hacían cantar la canción nacional. Y eso era divertido. Todas las personas destruidas, sucias y desgarbadas cantando. A mí me daba risa y me pilló el sargento, alguien importante. ´te estai riendo weón´ y yo le digo ´sí´, entonces lo desafío a hacer el doble de los ejercicios físicos que debíamos hacer. Si yo gano me doy una ducha. Logré la ducha y me fui a un baño y curiosamente lo que uno hace, yo fui al water a agarrar los papeles de diario y a leerlos. A leer cualquier noticia para ver qué está pasando en Chile.»