«Como yo era funcionaria del Poder Judicial, era Oficial Segundo del Tercer Juzgado de Valparaíso, que tenía su sede en Viña del Mar, en la calle Von Schroeders, el juez, al que yo le había avisado que me andaban buscando, por si acaso un día no me aparecía, porque yo trabajaba, ¿no? Yo tenía que cumplir. Yo tomaba comparendos, tenía que cumplir horario. Él me había dado un certificado. Entonces, un certificado que decía que, en caso de que me detuviesen, siendo funcionaria judicial, quien estaba a cargo de la detención debía avisar, inmediatamente al juez. Estaba el número de teléfono, todo. Entonces, cuando yo llegué ahí, yo saqué mi papel porque yo creía que con ese papel me iban a dejar en libertad porque como el Poder Judicial había, prácticamente, avalado el Golpe, entonces, yo creí que me iban a dejar en libertad. No fue así. Pero, en todo caso, eso sirvió, porque había un marino, uniformado, armado, cuando yo entré ahí, cuando yo me dirigí, le dije ‘mire, yo soy funcionaria del Poder Judicial, tengo este certificado que es de mi juez y él me dijo que si me detenían, cualquier cosa, que pasara este certificado’. Así que yo se lo entregué y él me dijo ‘espere un momento’; salió, no sé pa’ dónde fue y, cuando volvió, me encapucharon y me subieron inmediatamente a interrogatorio.»