«Dagoberto Espinoza Vergara estuvo en el Silva Palma. Él contaba que cuando estaba ahí escuchaba llorar a una señora mayor. Muy compungida. Alcanza a mirar y ve a una señora. Ve cosas, una bolsa con las compras de la feria. No me acuerdo bien cómo fueron las circunstancias, pero él se había enterado de que a esa señora la habían tomado presa en la feria. La estaban torturando porque estaban buscando al hijo.»